lunes, 25 de agosto de 2014

¿¿¿MALAS MADRES??? ¿DÓNDE??

ayer leí un artículo que me dio mucha rabia y mucha pena. Ya el titulo delataba lo que iba a continuación, pero el texto lo superó: Liga de la leche y malas madres.... toma ya!

Rabia por el ataque tan directo e hiriente que hacía, y pena, porque las autoras del mismo no estén sabiendo llevar en paz sus carencias o sus problemas y lo estén volcando llenas de ira sobre las demás.

Creo que es un artículo, no solo muy muy irrespetuoso sino muy poco informado. Sobre lo primero, que decir, ya solo con el tono y las formas no merece la pena leerlo; no deberíamos perder el tiempo con la gente que nos falta así al respeto.
Sobre lo segundo, escriben falacia tras falacia haciendo uso de una demagogia insultante. Mezclando churras con merinas constantemente y sin haberse molestado en contrastar absolutamente nada de lo que cuentan.

Yo tengo una peque de casi 2 años, y recién cumplí los 28. Y he elegido para esta etapa de mi vida no tener un empleo remunerado (que no decir trabajo porque trabajar, trabajo muchísimo; no solo en casa o con la peque, sino con otras cosas que me generan ingresos, pero que me monto yo; yo asumo los riesgos y las consecuencias, yo me monto mi horario y las hago porque es la manera de poder trabajar en algo en lo que puedo estar con mi hija).
Y esta decisión la he elegido YO, libremente e informada. No me ha presionado nadie, y me gustaría decir que me considero una persona profundamente FEMINISTA (de hecho mi tesina versa sobre feminismos desde los márgenes, un tema que me apasiona, me hace vibrar y sobre el que sigo estudiando a diario y trato de llevarlo a mi vida, porque el feminismo se vive, se es).

Me considero una persona leída, que me interesa lo que sucede en el mundo; no por estar con mi hija he dejado de existir y comprender que sucede, y muchísimo menos he perdido mi identidad. Colaboro activamente en una asociación en la que trabajamos con niñxs y jóvenes en riesgo de exclusión social (desde hace 10 años), a la que también voy con mi hija, pues quiero que ella sienta desde pequeña, y comprenda como es el mundo, con sus injusticias y sus distintas realidades, pero también descubriendo la maravillosa bondad que reina en el corazón de las personas: y mi hija viene conmigo de campamento, de excursión, a apoyo escolar, a las juntas de la asociación y comparte todo esto con esos niñxs que la adoran y la quieren muchísimo.

He estudiado, y mucho (siempre me gustó estudiar), y he terminado dos carreras y un master, y me sigo formando continuamente, ahora en otras direcciones (direcciones que, por cierto, me ha descubierto la maternidad), pero nunca paro de estudiar y formarme, porque me gusta y me llena, y sobre todo puedo volvarlo en lo que me gusta: en lxs demás.

Y por eso me resulta tan ofensivo ese artículo, porque parece que quiere pintarnos a todas las madres que elegimos otras formas de hacer las cosas, de retrógradas madres antifeministas que viven explotadas dando la teta 24 horas al día, recluidas en sus hogares, mantenidas por sus compañeros y haciendo magdalenas...

Por que nada más lejos de la realidad, que tengamos la SUERTE (para mi lo es) de haber podido hacer un parón, y dedicarnos durante unos escasos años (qué son esos años frente a todos los que trabajas al final de tu vida) a nosotras y a nuestrxs hijxs, no nos hace ni mejores ni peores madres. Simplemente hemos elegido ese camino, porque nosotras pensamos que es lo mejor que podemos hacer, en determinado momento, con determinadas circunstancias.  Y hacemos lo que hacemos porque creemos en ello, vaya si creemos! hasta el tuetano, y precisamente por ello es tan maravilloso, porque no es algo que hayamos leído en un libro (que también hemos leido muchos...) sino que es algo que llevamos en las venas, en la sangre, en el corazón. Es algo que nos transforma, y nos hace ver la vida de otra forma, nos hemos puesto otras gafas para mirar el mundo; unas gafas que intentan ver el mundo desde otro sitio, desde un lugar más bajito y con ojos de niñx.

Y el contexto es secundario; sí, duermo con mi hija, le doy teta y se la quiero dar hasta que ella decida que no quiere más (otra de las experiencias más gratificantes para mí), uso pañales de tela (y alguna vez de los desechables, cuando no me apetece lavar o estoy cansada o yo que sé que), siempre he porteado a mi hija... pero no es una lista en la que vas poniendo tics para ser madre consciente, son cosas que salen solas (y bien puedes llevar a tu hijo en carro o darle biberón... porque eso es el contexto).

Pero hasta con el contexto se meten, y hablando del contexto, siguen mezclando churras con merinas; dar la teta es lo natural, sí , siempre lo ha sido; cada una que haga lo que quiera, que sea lo natural no es una ataque a la que da el biberón; y aunque es cierto que alrededor del concepto ecológico se está montando todo un mundo y un mercado al que se sube mucha gente, no todos con las mismas intenciones; no es cierto que como compramos pañales de tela y portabebes, que son bio o eco, nos gastamos más dinero, porque son productos más caros. Si se hubiesen molestado en poner en google, fular elastico o fular de sarga o mochila portabebes ergonómica o pañal de tela, habrían encontrado miles de opciones, muchas ecológicas, todas más baratas que los carros o los pañales desechables. Y ya está, y no pasa nada. Cada una elige lo que es mejor para su vida y para su bebé teniendo en cuenta las circunstancias que la rodean, su momento vital y un montón de cosas más... y estará bien, porque si es lo que ella necesita y quiere... no va a ser peor madre por usar pañales de mercadona o llevar a su bebe en un carrito.

Es una pena, porque no han entendido nada; hablan de mandamientos, de reglas, cuando todo es libertad y espontaneidad, o por lo menos eso es lo que y he vivido y estoy viviendo...
yo me considero una madre perfectamente capaz de informar a mi hija de lo que pasa en el mundo, pero creo que es muy pobre hacer solo eso; y me considero más capaz todavía de algo más importante, no solo de informarla sino de acompañarla en la búsqueda de un mundo mejor, en acompañarla hacia un pensamiento crítico que la lleve a actuar, siempre libremente para cambiar este mundo tan injusto pero con tanto potencial. y por eso creo que es vital para nosotras recorrer este camino juntas; porque mi acompañamiento puede ayudarla a esto, a saber que no está sola, a ver que las personas que quiere luchan por cambiar el mundo, y tomar sus decisiones y a crecer sintiendo esa necesidad de lucha (aunque si ese no es su camino, igualmente lo respetaré y acompañaré), porque ella tiene que descubrirlo sola.

tristemente creo que este "modelo" de maternidad no ha sido arrollador como sostienen las autoras; primero no creo que sea un modelo, segundo, la maternidad como yo la entiendo no es mayoritaria, sinceramente creo que se han pasado, me da pena que la rabia que llevan dentro las lleve a buscar hacer daño a las demas y a crear una confrontación entre lo que ellas llaman "buenas y malas madres", porque eso no existe, existimos las madres (y los padres tambien, pobrecitos que aquí ni aparecen como si no tuviesen nada que ver en esta movida, como si no decidiesen ellos también comprar pañales de tela, o porteasen a sus bebes, mi compañero ha porteado a arántzazu desde el día que nació). Madres que queremos a nuestrxs hijxs con locura y que buscamos lo mejor para ellxs, aunque la sociedad en la que vivimos nos lo ponga muy dificil (con esas mentiras que llaman la conciliacion de la vida familiar y laboral, con una publicidad que te hace creer que para tener una hija  o hijo tienes que ser millonario y un sinfin de cosas)...

Solo quiero añadir, que dejemos de hacer daño gratuitamente, el mundo ya tiene mucha mierda, como para añadirla así; busquemos querernos un poquito y las cosas cambiarán...






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