miércoles, 6 de agosto de 2014

UN AÑO DE BABY LED WEANING (BLW)

Este mes de julio hemos hecho un año de baby led weaning.
A mí nunca me han gustado los purés (siguen sin gustarme), así que cuando, hace 3 años, vi que mi amiga Ajo no daba purés a Errico se encendió la bombilla! Empecé a investigar sobre como empezar a alimentar a lxs niñxs sin purés ni papillas, parecía hecho para mí! Así que cuando me quedé embarazada ya tenía bastante claro (en mi mente) como quería hacerlo.
Tengo que reconocer que antes de empezar lo pasé un poco mal, cierta parte de mi entorno me decía que estaba loca, que como no iba a darle papillas ni purés que se iba a atragantar y a ahogar... Fue difícil, como con tantas otras cosas, luchar contra eso. Yo nunca lo había hecho, y aunque hubiese leído bastante sobre el tema, una cosa es la teoría y otra la práctica. Las primeras veces no quería probar en casa de otra gente, por miedo a que pasase algo y sonase el tan odioso: "te lo dije"...



Pero, desde el principio ha sido maravilloso. Arántzazu no mostró interés por la comida hasta los 8 meses, y yo no la presioné, quería que fuese cuando ella quisiese. Le ofrecí una manzana con 6 meses pero la escupió y de ahí hasta dos meses después nada, solo teta... después sobre los 8 meses comenzó a jugar y chupar algunas cosas, cada vez más, y ya casi con un año empezó a "comer".

Para nosotrxs ha sido una pasada verla experimentar con la comida, ir descubriendo diferentes texturas, sabores, ver la carita que ponía cada vez que probaba un sabor nuevo, experimentar con la gravedad, darle comida por debajo de la mesa a Bala, que desde el principio supo quien iba a alimentarle. Cada comida nueva que probaba era una alegría. Al principio con más cautela, esperando dos o tres días antes de introducir un nuevo alimento, observando como reaccionaba por posibles alergias, esperando x tiempo para darle huevo, pescado...

Para mí claramente esta forma de introducir la alimentación complementaria tiene muchas ventajas (complementaria, porque la principal sigue siendo la teta, lo otro es un complemento, se va acostumbrando poco a poco a nuevos sabores y platos).

1.- La principal es la comodidad, no tengo que estar preparando purés para ella y llevándole comida especial a cualquier parte. Desde el principio comió lo que comíamos nosotrs (empezamos a cocinar sin sal, a lo mejor le quitábamos algún ingrediente... pero básicamente lo mismo).

2.- Además se ha hecho autónoma con la comida muy pronto, yo nunca le doy la comida, siempre la come ella, así que ha aprendido muy rápido a gestionarla y usar los cubiertos.

3.- Otra ventaja que le veo es que así aprende primero a "masticar" y después a tragar, y no al revés, cosa que me parece del todo lógica y razonable.

4.- También pienso que ir experimentando con las diferentes texturas y sabores de los alimentos de forma separada, ir reconociéndolos es muy positivo, en vez de ir todos mezclados en un puré o papilla. Quien sabe cuales serán sus gustos y preferencias en un futuro, de momento disfruta muchísimo la comida.

5.-  Esto más que del método es de mi forma de entender las cosas, pero nunca la obligamos a comer nada que no quiera, si no tiene hambre come lo que quiera. Esto es porque pensamos que todavía está muy conectada con la naturaleza, que ella más que nadie sabe cuales son sus necesidades, y queremos animarla a que las escuche y las respete, y eso solo podemos hacerlo respetándolas nosotrxs. Esto implica respetar sus tiempos y decisiones a la hora de ir autogestionando como y cuanto come.

6.- desde el primer día hemos disfrutado mucho compartiendo con ella las comidas, siempre come con nosotrxs (para nosotrxs es muy importante que no coma ella aparte, hemos adaptado nuestros horarios a ella), nos reímos viendo como jugaba  al principio, y como devoraba sus primeras fabadas con un año.

7.- Y ya de paso ayuda a desarrollar la psicomotricidad fina: aprende a hacer la pinza con el pulgar y el índice y otras formas de sujetar objetos varios (comida, cubiertos, vasos), no es lo mismo coger un trozo de brócoli que un grano de arroz...

Aún así creo que cada una tiene que hacer lo que mejor se adapte a sus circunstancias y necesidades, no a todas nos viene bien lo mismo. Pero si estás planteándote esta forma de acompañar a tu hijo en su proceso de aprendizaje puedes leerte algunos libros interesantes, como Se me hace bola de Julián Basulto (me lo regaló mi madre y aprendí mucho con él) o Mi niño no me come de Carlos Gonzalez. Y si tienes dudas, hay hasta un grupo de facebook de mamás que comparten sus dudas e inquietudes sobre como hacerlo.



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