lunes, 5 de octubre de 2015

POR FAVOR, NO LE DIGAS A MI HIJA QUE ES UNA PRINCESA

El otro día tuve que escuchar que le decían a mi hijo (de 4 meses): "que fuerte vas a ser de mayor, vas a ser un chico muy fuerte y muy valiente", y a continuación le decían a su hermana (que estaba al lado escuchádolo todo): "y tú, qué princesita más guapa"...

 

... Sentí que la ira me inundaba...  hice de tripas corazón y le expliqué a la persona en cuestión que podían decirle a mi hija que era una niña valiente, o una niña fuerte, o una niña imaginativa... un montón de cosas (si realmente veían la necesidad de decirle algo, que tampoco la veo yo) que no fuesen eres una princesita muy guapa. Porque mi hija estaba llevándose un mensaje clarísimo, y muy peligroso!

A veces discuto con la gente sobre si el sexismo existe, me llaman trasnochada, que si viviese en otros paises tendría razón (un comentario que para mi gusto es bastante etnocéntrico y xenófobo)... Pero, dejando de lado un análisis profundo sobre este tema, me toca mucho la moral que me nieguen esto. Luego argumentan que las niñas "por naturaleza" son buenas, más presumidas, más cariñosas, cuidadoras innatas... y los niños más activos, inquietos, con otros intereses... No sé cuanto influye la genética, o la biología, que estoy segura que influyen... pero si desde que nacen están escuchando "que princesa más guapa" o simplemente "qué guapa" y ellos desde que nacen solo escuchan "que niño tan fuerte y valiente"... cuando tengan 2 años se lo han creído; el poder del discurso adulto, que crea una imagen en la mente de lxs niñxs, una imagen sobre sí mismxs que se acaban creyendo y haciendo propia.

Y es alucinante ver cómo influye todo esto en ellxs. Por mucho que tú intentes lo contrario, la sociedad entera presiona en la otra dirección. Porque, desgraciadamente, no es- como podrían pensar muchos- un comentario aislado, no. Es la abuela cada vez que la visitas, o la vecina en el ascensor, o el panadero o el cajero del supermercado... con semejante bombardeo, no me extraña que mi hija diga que es una princesa...

  
Dejemos de poner acento en que las niñas son guapas y valoremos otras cosas de ellas, para que cuando sean mayores no caigan en las trampas de esta sociedad patriarcal y capitalista, que hace del culto al cuerpo una esclavitud más, que nos cuesta muy cara a las mujeres; dejemos de exigir a los niños que sean valientes, que sean fuertes... dejemos de etiquetar y aprendamos a observar cómo son nuestrxs hijxs para poder acompañarles, desde el respeto y amor más profundo, sin crear ni príncipes valientes ni princesas sumisas e indefensas...

Así que, por favor, no le digas a mi hija que es una princesa


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